Esta
novela es un policial cuyos protagonistas son cuatro niños. Dos de ellos, Simón y Polo, de doce
años,
motivados por una película de Sherlock Holmes, deciden armar una agencia de
detectives. Pero
como a ninguno le interesa jugar el papel de Watson,
suman a Carolina, de once
años, hija de unos amigos de los padres de Simón (más entusiasmada con la
idea de compartir tiempo con este que las aventuras que los fundadores dan por
aseguradas), y por último a Martín, hermano de Simón, de ocho años, porque
insiste tanto que finalmente debe ser admitido, junto con Picado Grueso,
perrito de raza indescifrable que sólo lo reconoce a él como su dueño.
Y todo el juego habría estado destinado al olvido, como tantos otros juegos, si en el camino de la flamante agencia no se hubiera cruzado un caso real: el inminente robo a un correo del barrio. La indiferencia general y la incredulidad ante la sospecha de un grupo de niños, llevan a que ellos se involucren más de lo deseado, y mucho más de lo prudente.
Jorge Grubissich se vale de varios peligros imaginarios, que terminan siendo reales, para describir la relación de cuatro niños con el mundo de los adultos y entre ellos mismos, sin olvidar una historia de amor y un personaje heroico e inesperado.
Dibujos de cubierta e interior: Federico Geller